Alejandro Moreno afirmó que las disputas internas de Morena no pueden ocultar los problemas de inseguridad y violencia que continúan afectando a millones de familias mexicanas.

Alejandro Moreno señaló que el principal problema del país no son únicamente las diferencias que hoy existen dentro de Morena, sino las consecuencias que, desde su perspectiva, ha dejado una política de seguridad incapaz de contener el crecimiento del crimen organizado. Afirmó que mientras el oficialismo enfrenta conflictos internos, la ciudadanía continúa padeciendo la violencia, la extorsión y la falta de tranquilidad en diversas regiones del país.

El presidente nacional del PRI sostuvo que permitir la infiltración de intereses criminales en las estructuras gubernamentales debilita al Estado y genera un ambiente de desconfianza entre quienes forman parte del propio gobierno. Consideró que cuando prevalece la impunidad, las instituciones pierden capacidad para proteger a la población y responder con eficacia a los desafíos de seguridad.

Alejandro Moreno recordó que distintos países de América Latina han enfrentado procesos de deterioro institucional derivados de la concentración del poder, la corrupción y la pérdida de contrapesos democráticos. En ese sentido, advirtió que México debe evitar transitar por ese camino y fortalecer sus instituciones para impedir que los problemas de gobernabilidad continúen profundizándose.

Asimismo, señaló que la prioridad del Estado debe ser investigar, sancionar y combatir a las organizaciones criminales, así como garantizar que quienes ocupan cargos públicos respondan con transparencia y apego a la ley. Afirmó que las familias mexicanas necesitan gobiernos enfocados en resolver los problemas de seguridad y no administraciones distraídas por conflictos internos o intereses políticos.

Alejandro Moreno concluyó que México merece instituciones fuertes, autoridades profesionales y una estrategia que devuelva la paz a las comunidades. Subrayó que recuperar la seguridad y la confianza ciudadana exige poner fin a la impunidad, fortalecer el Estado de derecho y construir gobiernos que privilegien los resultados por encima de cualquier interés particular.