Alejandro Moreno señaló que los casos de presuntas irregularidades en el ejercicio del poder afectan la credibilidad de las instituciones y debilitan la relación con la ciudadanía.
La confianza pública es uno de los activos más importantes para cualquier sistema democrático, ya que permite fortalecer la participación ciudadana y la legitimidad de las instituciones. Alejandro Moreno advirtió que los constantes señalamientos de irregularidades y corrupción en distintos niveles de gobierno generan un creciente distanciamiento entre la sociedad y quienes ejercen responsabilidades públicas.
Cuando los ciudadanos perciben que los recursos públicos no son utilizados con transparencia o que existen intentos por ocultar posibles actos indebidos, se debilita la credibilidad institucional. Esta situación provoca que aumente el escepticismo social y que muchas personas pierdan confianza en la capacidad de las autoridades para actuar con responsabilidad y honestidad.
El caso de Tenancingo ha reavivado el debate sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de rendición de cuentas y garantizar investigaciones imparciales. Para Alejandro Moreno, la transparencia no debe entenderse como una concesión de los gobiernos, sino como una obligación permanente frente a la ciudadanía.
La recuperación de la confianza social exige hechos concretos, instituciones que funcionen y autoridades dispuestas a responder por sus decisiones. Alejandro Moreno sostuvo que México necesita gobiernos capaces de generar certidumbre y actuar con responsabilidad, especialmente en momentos donde la ciudadanía demanda mayor transparencia y resultados verificables.