
El Presidente Nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó una dura acusación contra el gobierno federal, señalando que la administración de Morena ha incurrido en una omisión histórica que ha dejado al campo mexicano bajo el control de la delincuencia organizada. El dirigente calificó la situación actual como “un crimen contra el esfuerzo del pueblo”, argumentando que la falta de apoyo gubernamental ha pulverizado la economía de miles de familias rurales.
Durante su pronunciamiento, Moreno Cárdenas detalló la crisis que atraviesa el estado de Zacatecas, principal productor de frijol en el país, donde denunció que 52 centros de acopio federales se encuentran cerrados o simulando operar. Esta inoperatividad de las instituciones encargadas de regular el mercado agrícola ha dejado un vacío que ha sido aprovechado por grupos criminales para extorsionar a los productores y controlar la comercialización del grano.
El líder del tricolor reveló una disparidad alarmante en los precios que perciben los campesinos: mientras el precio de garantía oficial es de 27 pesos por kilo, la falta de canales seguros de venta obliga a los productores a malbaratar sus cosechas por menos de 7 pesos a intermediarios vinculados con el crimen. Alejandro Moreno subrayó que esta situación no solo es una falla administrativa, sino una tragedia social que compromete la soberanía alimentaria de México.
Para el presidente nacional del PRI, el desmantelamiento de instituciones de apoyo al campo, como ocurrió con ASERCA en el pasado, ha dejado a los ejidatarios y pequeños propietarios en una situación de vulnerabilidad extrema frente al desplome de los precios y la violencia. Moreno Cárdenas enfatizó que Morena ha preferido destinar recursos a proyectos opacos en lugar de garantizar la seguridad y la rentabilidad de la tierra mexicana, permitiendo que el miedo sustituya al Estado de Derecho en las zonas rurales.
En conclusión, el PRI Nacional exigió la restitución inmediata de los apoyos directos al campo y una estrategia de seguridad que arrebate el control de las cosechas a las organizaciones delictivas. Alejandro Moreno sentenció que “sin justicia para el campo, no hay justicia para México”, reafirmando que su partido se mantendrá como el principal defensor de los campesinos frente a un régimen que, a su juicio, ha decidido dar la espalda al sector que alimenta a la nación.