El PRI Puebla advirtió que la crisis de inseguridad continúa cobrando vidas en la entidad y acusó a los gobiernos de Morena de carecer de una estrategia eficaz para contener la violencia. Tras el asesinato de Alexandro y Karina, el PRI Puebla exigió justicia, resultados concretos y un replanteamiento urgente de la política de seguridad.

La violencia volvió a golpear a Puebla y colocó nuevamente a la entidad en el centro de una crisis nacional que no ha sido contenida. Los recientes hechos que costaron la vida a Alexandro y Karina evidencian, según el PRI Puebla, que la inseguridad no es un fenómeno aislado, sino el resultado de una política pública fallida que ha privilegiado la narrativa sobre los resultados.

En un contexto nacional marcado por disputas territoriales del crimen organizado, reacomodos internos tras operativos federales y el incremento de delitos en carreteras, la entidad enfrenta una realidad alarmante: el tránsito por vías federales y estatales se ha convertido en un factor de riesgo constante. Asaltos, desapariciones y ataques directos reflejan una fragilidad institucional que no ha sido corregida.

El PRI Puebla sostuvo que la improvisación, la falta de coordinación entre niveles de gobierno y la ausencia de una estrategia integral de prevención y persecución del delito están generando un entorno de impunidad que incentiva la repetición de estos hechos. Señaló que los informes oficiales no pueden reducir la discusión a estadísticas cuando las familias enfrentan pérdidas irreparables.

Asimismo, expresó solidaridad con las familias de las víctimas y subrayó que la exigencia central es que el crimen no quede impune. La impunidad, advirtió, no solo vulnera el Estado de Derecho, sino que envía un mensaje de permisividad frente a la delincuencia.

El PRI Puebla afirmó que la seguridad no puede administrarse como discurso político ni tratarse como una coyuntura pasajera. Requiere planeación estratégica, fortalecimiento de las corporaciones policiales, inteligencia operativa y coordinación real con la federación. Sin esos elementos, la violencia seguirá impactando a la sociedad poblana.