El PRI en Puebla cuestiona el incumplimiento de Morena en la reducción de la jornada laboral y reafirma su propuesta de establecer una semana de cinco días con dos de descanso obligatorio, como una medida para fortalecer la calidad de vida de las familias trabajadoras.
El debate sobre la reducción de la jornada laboral volvió a encenderse luego de que legisladores de Morena pospusieran la discusión de la reforma que planteaba establecer dos días de descanso obligatorio por cada cinco trabajados. Para el Partido Revolucionario Institucional en Puebla, esta decisión representa un retroceso frente a una promesa pública que generó expectativa entre millones de trabajadoras y trabajadores que buscan mejores condiciones laborales y mayor equilibrio entre empleo y vida familiar.
Desde la dirigencia priista se ha señalado que Morena construyó un discurso en favor de la dignificación del trabajo, pero al momento de tomar decisiones concretas optó por frenar la reforma bajo argumentos económicos y de productividad. El PRI sostiene que el país no puede seguir aplazando un modelo laboral que en la práctica mantiene a millones de personas laborando seis días a la semana, limitando su tiempo de descanso, convivencia familiar y desarrollo personal.
La propuesta impulsada por el PRI contempla una transición responsable hacia una jornada semanal de cinco días con dos de descanso obligatorio, acompañada de esquemas graduales que permitan a pequeñas y medianas empresas adaptarse sin afectar su operación. El planteamiento no solo tiene una dimensión social, sino también económica: estudios internacionales han demostrado que esquemas laborales más equilibrados pueden mejorar productividad, reducir ausentismo y fortalecer el bienestar general de la fuerza laboral.
En Puebla, donde miles de familias dependen del trabajo en sectores industriales, comerciales y de servicios, el tema adquiere especial relevancia. El PRI ha enfatizado que una reforma laboral de este tipo impactaría directamente en la calidad de vida de quienes sostienen la economía local, permitiendo mayor tiempo para el cuidado familiar, la formación académica y el descanso, elementos fundamentales para un desarrollo humano integral.
La discusión, más allá de colores partidistas, abre un debate sobre el modelo de país que se quiere construir. Mientras Morena argumenta prudencia económica, el PRI plantea que el bienestar laboral no debe seguir postergándose. Para la militancia priista en Puebla, la congruencia entre discurso y acción es clave, y la jornada de cinco días representa una causa que conecta con una demanda social legítima y creciente.
