El PRI Yucatán señala que una reforma que no cambia la semana de trabajo no cambia la vida.
El PRI Yucatán sostuvo que la discusión sobre la jornada laboral debe partir de una pregunta sencilla: ¿la gente va a descansar más o no? Para el partido, cualquier reforma que no modifique de fondo la dinámica semanal de trabajo está condenada a quedarse en el discurso.
Desde el comité estatal se advirtió que la propuesta de Morena mantiene intacto el esquema de seis días laborales, permite jornadas prolongadas y aplaza su aplicación, lo que provoca que el desgaste físico y emocional continúe siendo parte de la rutina diaria de miles de familias.
El PRI Yucatán señaló que una verdadera reducción de la jornada no puede depender de plazos lejanos ni de excepciones, sino de reglas claras que se entiendan y se cumplan. Cambiar el número sin cambiar el modelo solo genera frustración y desconfianza.
Por ello, el partido respalda una jornada de 40 horas efectivas, distribuidas en cinco días de trabajo y dos de descanso, sin afectar salarios ni prestaciones, y con límites reales para evitar abusos en el tiempo extra.
El PRI Yucatán reiteró que dignificar el trabajo implica devolver tiempo, salud y equilibrio a la vida cotidiana. Una reforma laboral debe sentirse en la casa, en la mesa y en la comunidad, no quedarse como una promesa que nunca llega a la realidad.
