El líder nacional del PRI advierte que la propuesta oficialista es una farsa diseñada para controlar las elecciones y permitir que el régimen se aferre al poder de manera permanente.

En un enérgico posicionamiento, el dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, calificó la reforma electoral impulsada por el oficialismo como una amenaza directa a las libertades de los mexicanos. Moreno fue tajante al señalar que la iniciativa no tiene como objetivo mejorar el sistema democrático, sino capturarlo para beneficio del grupo en el poder. “La reforma electoral de Morena es una farsa. No busca fortalecer la democracia, busca controlarla”, afirmó el líder opositor.

Alejandro Moreno comparó la propuesta con las tácticas utilizadas por regímenes autoritarios en América Latina, denominándola como la “Ley Maduro”. Según el dirigente, esta reforma representa un intento por secuestrar las instituciones electorales y manipular los procesos de votación para asegurar que el oficialismo se aferre al poder a toda costa, eliminando la posibilidad de una alternancia real y competitiva. “Quieren secuestrar las elecciones… ¡No lo podemos permitir!”, sentenció con determinación.

Para el líder priista, la defensa del sistema electoral es la batalla más importante para el futuro de México. Sostiene que permitir el debilitamiento de los árbitros electorales independientes abriría la puerta a un autoritarismo irreversible. Por ello, reafirmó que el PRI encabezará la resistencia en el Congreso y en las calles para frenar este avance, asegurando que el voto de la ciudadanía siga siendo libre y sagrado.

Este llamado a la acción se suma a la estrategia de Moreno por visibilizar ante la comunidad internacional el riesgo democrático que atraviesa el país. Bajo su liderazgo, el partido se posiciona como el defensor de la pluralidad, advirtiendo que México no debe permitir que se repliquen modelos extranjeros que han sumido a otros pueblos en la opresión y la falta de libertades básicas.