El presidente nacional del PRI señala que la felicidad no se decreta mientras las familias sufren violencia y carencias; acusa a la familia presidencial de vivir en una realidad ajena a la de millones de mexicanos.

En una respuesta contundente a las recientes declaraciones de José Ramón López Beltrán, hijo del expresidente, quien afirmó que en México impera la felicidad bajo el actual régimen, el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno, calificó estas aseveraciones como una burla y una mentira cínica. Moreno Cárdenas señaló que la felicidad no se puede decretar desde una posición de privilegio mientras millones de mexicanos enfrentan la peor crisis de seguridad en la historia moderna del país y un deterioro constante en su calidad de vida.

El líder priista enfatizó que la verdadera realidad de México se vive en las calles, donde el miedo al crimen organizado ha desplazado la tranquilidad de los hogares. “Hablar de felicidad cuando hay miles de desaparecidos, cuando el sistema de salud está colapsado y cuando la canasta básica es inalcanzable para las familias, es no tener sensibilidad social”, manifestó Moreno. Para el dirigente, el discurso oficialista intenta ocultar con frases huecas la incapacidad del gobierno de Morena para garantizar la paz y el bienestar básico que prometieron.

Alejandro Moreno subrayó que la familia presidencial parece vivir en una burbuja de opulencia que les impide ver el sufrimiento de quienes han perdido sus empleos o de quienes han sido víctimas de la extorsión. El dirigente nacional del tricolor cuestionó la autoridad moral de López Beltrán para hablar sobre el estado de ánimo de un pueblo que lucha diariamente contra la inflación y la falta de oportunidades, señalando que “la felicidad no se construye con propaganda, sino con resultados, seguridad y justicia social”.

Finalmente, el PRI Nacional reafirmó su compromiso de seguir denunciando las brechas entre el discurso oficial y la vida diaria de los ciudadanos. Alejandro Moreno aseguró que el partido seguirá trabajando para recuperar el rumbo del país, devolviendo a los mexicanos la verdadera paz y certidumbre que les ha sido arrebatada. Bajo su liderazgo, el priismo nacional se posiciona como el portavoz de la indignación ciudadana frente a una administración que prefiere inventar realidades antes que resolver los problemas urgentes de la nación.