La diputada local del PRI señala que la inclusión no puede ser discurso y demanda acciones concretas en favor de la accesibilidad.

La diputada local Ana Rosa Valdés calificó como indignante que en una sesión solemne donde se entregó la Medalla Adolfo Ruiz Cortines —reconocimiento ligado a una trayectoria enfocada en la inclusión y la accesibilidad— no se garantizara la presencia de un intérprete oficial de Lengua de Señas Mexicana.

Ana Rosa Valdés señaló que resulta incongruente hablar de inclusión mientras una persona del público tuvo que asumir esa responsabilidad, evidenciando una omisión institucional que contradice el mensaje que se pretendía transmitir.

La legisladora sostuvo que la inclusión no puede limitarse a discursos o actos simbólicos, sino que debe traducirse en prácticas permanentes y en el cumplimiento estricto de obligaciones que aseguren accesibilidad plena para todas y todos.

Como diputada del PRI, exigió que el Congreso del Estado corrija de inmediato estas fallas y garantice que en todas sus sesiones y actos oficiales existan las condiciones necesarias para la participación y el acceso universal.

Finalmente, Ana Rosa Valdés reafirmó que seguirá señalando cualquier omisión que vulnere derechos, porque la inclusión no es opcional ni decorativa: es una responsabilidad institucional que debe cumplirse con hechos concretos.