Tras la localización de cuerpos en fosas de Concordia, el líder nacional del PRI califica de “omisión criminal” el actuar de las autoridades y exige justicia para las familias de los mineros ejecutados.
En un pronunciamiento de fuerte calado político, Alejandro Moreno denunció que Sinaloa ha caído en un estado de descontrol absoluto donde el crimen organizado ejerce el mando real. El líder nacional del PRI manifestó que el secuestro de diez personas dedicadas a la minería y el posterior hallazgo de cinco cuerpos en una fosa clandestina en la comunidad de El Verde, municipio de Concordia, es el resultado de un Estado que abdicó de su función de proteger a la ciudadanía. Para Moreno, este hecho evidencia que el “narcogobierno” de Morena ha normalizado el terror, permitiendo que trabajadores honestos terminen enterrados por la falta de una estrategia de seguridad.
Alejandro Moreno puntualizó que la tragedia de los mineros de la empresa Vizsla Silver no es un evento aislado, sino el patrón de una administración inepta que entregó el territorio a los grupos delictivos. El priista subrayó que Morena permitió el crecimiento de estas células criminales mediante la tolerancia y el cobijo, lo que hoy se traduce en un paisaje de fosas y desapariciones que destrozan el tejido social de Sinaloa. Según su análisis, la complicidad del oficialismo ha convertido zonas mineras estratégicas en campos de batalla donde la impunidad es la norma bajo la mirada indiferente del poder central.
El líder nacional del PRI lanzó una crítica directa al gobernador Rubén Rocha Moya, a quien describió como un mandatario ausente, limitado y rebasado por las circunstancias. Moreno Cárdenas manifestó que mientras la violencia avanza en la sierra de Concordia, el gobierno estatal se esconde tras la burocracia, remitiendo los casos a la federación para eludir su responsabilidad inmediata. Sostuvo que el silencio y la torpeza del gobernador son formas de omisión que “también matan”, reafirmando que Morena ha preferido proteger a “narcopolíticos” y simular acciones de seguridad antes que brindar garantías a quienes trabajan la tierra.
Desde el PRI, Alejandro Moreno expresó su solidaridad total con las familias de las víctimas identificadas, como el ingeniero José Ángel Hernández Vélez y José Manuel Castañeda Hernández, exigiendo que sus muertes no queden en la impunidad. Manifestó que el partido no dejará de señalar a los responsables ni de exigir justicia en todos los foros posibles, advirtiendo que México no puede seguir bajo el mando de un proyecto que abandonó a su gente. El líder tricolor enfatizó que la soberanía nacional se recupera con carácter y no con pactos oscuros que solo han llenado de sangre el territorio sinaloense.
Finalmente, Alejandro Moreno concluyó con el llamado de “¡Fuera Morena!”, asegurando que el orgullo del PRI radica en su capacidad histórica para gobernar con orden y resultados reales. Manifestó que la sociedad ya está “hasta la madre” de un gobierno de “inútiles” que prefiere la propaganda a la pacificación de las regiones productivas. Con este posicionamiento, reafirmó su compromiso de encabezar la lucha por la recuperación de la paz en el país, asegurando que el tiempo de la negligencia criminal debe terminar para dar paso a un México donde salir a trabajar no signifique poner en riesgo la vida.
