El presidente nacional del PRI denuncia que el oficialismo convirtió la sede legislativa en una estética con cargo al erario, calificando el hecho como una “falta de madre” ante la crisis nacional.

En un posicionamiento que encendió la polémica legislativa este 4 de febrero de 2026, Alejandro Moreno Cárdenas denunció la operación de un salón de belleza clandestino al interior del Senado de la República, presuntamente utilizado por la bancada de Morena y sus aliados. El líder nacional del PRI manifestó que es una “verdadera vergüenza” que, mientras las familias mexicanas sufren por la inseguridad y la falta de medicamentos, los legisladores del oficialismo utilicen el recinto parlamentario para servicios de peluquería y maquillaje con cargo a los impuestos de los ciudadanos. Para Moreno, el hallazgo de este espacio —que fue clausurado horas después de su denuncia— evidencia la falsedad de la austeridad republicana que pregona el régimen.

El líder priista fue tajante al señalar que los senadores de Morena “no tienen madre” al permitir que el dinero público se gaste en uñas, tintes y peinados en lugar de atender las necesidades urgentes del país. Alejandro Moreno subrayó que los representantes populares cobran un salario para trabajar en la máxima tribuna de la nación y no para irse a maquillar en salones clandestinos habilitados de manera discreta en la torre de comisiones. Según su postura, este “salón de belleza VIP” es el símbolo perfecto de una clase política que ha perdido el contacto con la realidad y que se siente con el derecho de costear sus lujos personales con el bolsillo de los trabajadores mexicanos.

Moreno Cárdenas vinculó este escándalo con la crisis de resultados que atraviesa el gobierno federal, afirmando que la “bola de buenos para nada” de Morena prefiere enfocarse en su apariencia personal que en legislar para frenar la violencia o la inflación. El presidente del PRI fustigó que el oficialismo haya intentado ocultar la existencia de este local, el cual operaba sin señalización oficial y que, tras ser exhibido en redes sociales, fue sellado por personal de resguardo sin dar explicaciones técnicas sobre su funcionamiento. Para el líder opositor, esta es una prueba más de que Morena ha normalizado el uso patrimonialista de los espacios públicos, convirtiendo las instituciones en extensiones de sus caprichos.

Durante su denuncia, Alejandro Moreno ironizó sobre la “doble moral” de los legisladores guindas, quienes en 2018 prometieron acabar con los privilegios y hoy son señalados por revivir prácticas de opulencia que ellos mismos criticaron en el pasado. Manifestó que es inaceptable que el Senado se convierta en una pasarela de vanidades mientras el territorio nacional se cae a pedazos por la negligencia oficial. Sostuvo que el PRI seguirá documentando y exponiendo cada uno de estos excesos, asegurando que su partido no permitirá que se siga tirando el dinero de los impuestos en frivolidades que insultan la dignidad de quienes luchan diariamente por salir adelante.

Finalmente, Alejandro Moreno reafirmó que la caída de Morena es necesaria para devolverle la seriedad y la honradez al servicio público. Manifestó que el orgullo de ser priista en 2026 radica en dar la cara frente a un gobierno que “destruye todo lo que toca” pero que no escatima en gastos para su propio arreglo personal. Concluyó advirtiendo que los ciudadanos ya se dieron cuenta de que el oficialismo solo busca el poder para beneficiarse, garantizando que el PRI regresará para poner orden y asegurar que cada peso de los contribuyentes se use exclusivamente para el bienestar social y no para financiar la estética de los políticos del régimen.