Alejandro Moreno señala que el caso de Ceci Patricia evidencia la indiferencia del gobierno frente a las madres buscadoras y la crisis de desapariciones en México.
Siete años no deberían ser necesarios para encontrar a un hijo. Pero en México, esa es la realidad que enfrentan miles de familias. Alejandro Moreno colocó el caso de Ceci Patricia como un reflejo brutal de un país donde la búsqueda de justicia ha quedado en manos de quienes más sufren… mientras Morena les dio la espalda.
No fue un reencuentro. Fue el hallazgo de restos después de años de recorrer caminos, excavar y sostener la esperanza. Durante todo ese tiempo, explicó el senador priista, no hubo una respuesta efectiva del Estado, ni una estrategia que acompañara el dolor de una madre que se negó a rendirse.
El presidente del PRI subrayó que esta historia no es excepcional. Es parte de una crisis nacional donde las madres buscadoras han tenido que asumir una responsabilidad que le corresponde al gobierno: buscar a sus hijos, encontrar respuestas y mantener viva la memoria.
Para Moreno, lo ocurrido expone una falla estructural. Cuando el Estado no está, alguien ocupa su lugar. Y en este caso, han sido las madres quienes, con sus propias manos, han hecho lo que las instituciones no hicieron.
El nombre de Marco Antonio no puede quedarse en el silencio. Tiene que incomodar, sacudir y obligar a reaccionar. Porque cuando una madre encuentra los restos de su hijo por su cuenta, no hay forma de negar la magnitud del abandono.
