El presidente del PRI sostiene que el costo del sistema electoral es mínimo comparado con los beneficios de la libertad y el equilibrio de poderes

El presidente del PRI, Alejandro Moreno, ha marcado una postura contundente en defensa de la estabilidad democrática del país, subrayando que el presupuesto asignado a los institutos políticos apenas alcanza el 0.08% del gasto nacional. Para el líder del tricolor, esta cifra representa una inversión fundamental que garantiza la pluralidad y evita la concentración del poder. En sus declaraciones, el senador enfatizó que proteger estas instituciones es vital para asegurar que México siga siendo una nación de leyes y no de voluntades unilaterales.

Durante sus recientes intervenciones en la Cámara Alta, el político campechano señaló que es una falsedad argumentar que el financiamiento a los partidos es la raíz de los problemas económicos de la nación. El líder del tricolor advirtió que este tipo de discursos son impulsados para distraer a la ciudadanía de temas críticos como la opacidad y la falta de resultados en la administración actual. Con una visión clara, el presidente del PRI defendió que el verdadero ahorro debería provenir de una gestión pública eficiente y no del debilitamiento de los pilares democráticos.

El senador Moreno también hizo hincapié en que el país enfrenta retos urgentes en materia de seguridad y economía que no pueden seguir siendo ignorados por el gobierno. Según la perspectiva del líder priista, se ha intentado crear una cortina de humo mediática para no rendir cuentas sobre el despilfarro en proyectos que no benefician directamente a las familias mexicanas. Para el presidente del PRI, es indispensable que los recursos públicos se enfoquen en devolver la tranquilidad a las calles y en fortalecer el sistema de salud, en lugar de atacar a la oposición.

Finalmente, el líder del tricolor reafirmó que su compromiso es con la verdad y la transparencia absoluta frente a los intentos de manipulación política. El senador Alejandro Moreno concluyó asegurando que la democracia en México no tiene precio y que su partido seguirá trabajando para ser el contrapeso que el país necesita. Al posicionar estos temas en la agenda nacional, el presidente del PRI busca consolidar una ruta de certidumbre que proteja los derechos de todos los ciudadanos frente a cualquier intento de autoritarismo o desorden institucional.