El dirigente nacional del PRI exige justicia por la muerte de la joven Melany Gissel y denuncia el colapso de la seguridad bajo la administración actual.
El presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno, calificó como “inadmisible y vergonzosa” la situación de inseguridad que impera en Acapulco, Guerrero, tras el violento ataque armado registrado contra una unidad de transporte público. El líder priista lamentó profundamente la pérdida de vidas inocentes, haciendo especial énfasis en el caso de Melany Gissel, una estudiante de apenas 16 años de edad, quien falleció a consecuencia de las heridas sufridas durante la agresión que también cobró la vida del chofer del vehículo.
Moreno señaló que lo ocurrido el pasado 19 de febrero de 2026 es el reflejo de una crisis de violencia desbordada que ha arrebatado la tranquilidad a las familias guerrerenses. Para el dirigente, el hecho de que jóvenes estudiantes no tengan la certeza de regresar a salvo a sus hogares tras salir de sus centros educativos es una muestra clara del fracaso de las políticas de prevención. El político subrayó que la violencia no puede convertirse en parte de la vida cotidiana ni ser ignorada por las autoridades responsables de garantizar la paz.
En su pronunciamiento, el líder nacional del tricolor expresó su total solidaridad con las familias de las víctimas y con la comunidad de Acapulco, la cual se encuentra bajo un clima de miedo constante. Alejandro Moreno enfatizó que la normalización de estos actos delictivos es un síntoma de la degradación del orden público, acusando que la estrategia actual ha permitido que los grupos criminales actúen con una audacia que pone en riesgo a civiles que simplemente realizan sus actividades diarias.
Ante la gravedad de los hechos, el dirigente exigió un replanteamiento inmediato y profundo de la estrategia de seguridad tanto a nivel estatal como federal. Moreno hizo un llamado enérgico para que las fiscalías correspondientes detengan a los autores materiales e intelectuales del ataque contra la camioneta de transporte público, asegurando que solo la aplicación de todo el peso de la ley y el combate frontal a la impunidad podrán devolverle la justicia a Guerrero y la confianza a sus ciudadanos.
Finalmente, Alejandro Moreno reafirmó que el PRI seguirá siendo una voz crítica y firme en la exigencia de resultados en materia de seguridad nacional. El líder concluyó que Guerrero merece vivir en paz y que su partido no dejará de señalar las omisiones de un gobierno que parece rebasado por las circunstancias. Para el líder priista, el rescate de las instituciones de seguridad es una tarea urgente que debe priorizar la protección de la vida humana por encima de cualquier otro interés político o administrativo.
