Alejandro Moreno plantea decálogo donde sostiene que cuando un solo partido captura los tres poderes del Estado, las alianzas políticas se vuelven necesarias para defender la democracia.

Alejandro Moreno, presidente nacional del PRI y senador de la República, llamó al Partido Acción Nacional y a Movimiento Ciudadano a reflexionar sobre la responsabilidad histórica que enfrenta la oposición frente al actual escenario político del país. El dirigente priista sostuvo que Morena ha logrado cooptar los tres poderes del Estado, debilitando los contrapesos que sostienen la democracia mexicana. En ese contexto, afirmó que la construcción de una alianza política amplia se vuelve una necesidad institucional.

Para sustentar su planteamiento, Moreno presentó un decálogo en el que expone diez razones para impulsar una alianza opositora. El primer punto establece que “negar alianzas para derrotar a Morena es cerrar los ojos ante la realidad del país”. El segundo señala que “cuando el país enfrenta retrocesos democráticos, la división solo beneficia al poder”. El tercero advierte que “la oposición no puede darse el lujo de competir entre sí mientras México pierde oportunidades”.

El cuarto punto del decálogo afirma que “la historia demuestra que los cambios democráticos se logran cuando las fuerzas políticas saben unirse”. El quinto sostiene que “anteponer intereses personales o partidistas al futuro del país es un error que México no puede pagar”. El sexto subraya que “la responsabilidad de los líderes políticos es pensar primero en México, no en cálculos electorales”.

En los siguientes puntos, Moreno plantea que “las alianzas no son una debilidad, son una herramienta para defender la democracia”, que “cuando la democracia está en riesgo, la unidad se convierte en una obligación moral”, y que “hoy más que nunca se necesita una oposición responsable, capaz de construir acuerdos”. Finalmente, el décimo punto establece que “México necesita equilibrio, instituciones fuertes y gobiernos que rindan cuentas”.

El presidente del PRI sostuvo que el país necesita altura de miras y responsabilidad histórica por parte de las fuerzas políticas. Indicó que la división de la oposición solo fortalece a quienes hoy concentran el poder. Señaló que la unidad, en cambio, puede contribuir a recuperar los contrapesos democráticos. Concluyó que cuando el futuro de la nación está en juego, la valentía política se convierte en una obligación.