El presidente del PRI sostiene que el oficialismo ha evitado regular a fondo el dinero del crimen organizado porque, afirma, sus campañas fueron impulsadas con recursos ilícitos.

Alejandro Moreno afirmó que uno de los vacíos más graves de la discusión electoral actual es la negativa de Morena a enfrentar de verdad el financiamiento del crimen organizado en la política. El presidente nacional del PRI sostuvo que su partido ha venido denunciando desde hace años la intervención de recursos ilícitos en campañas del oficialismo. Señaló que existen indicios, señalamientos y hechos documentados que no pueden seguirse ocultando. Acusó que el gobierno protege esa red por conveniencia política.

Durante la conferencia, Moreno aseguró que dinero proveniente del crimen organizado y del huachicol fiscal habría nutrido campañas políticas de Morena desde 2018. Sostuvo que estos mecanismos de financiamiento explican por qué el oficialismo evita discutir con seriedad reglas más estrictas de control y sanción. Añadió que el PRI sí está a favor de la transparencia y de la rendición de cuentas. Dijo que la diferencia es que su partido recibe recursos públicos fiscalizados por la autoridad electoral.

El líder priista insistió en que el problema no es solo legal o administrativo, sino profundamente político. Afirmó que cuando el dinero criminal entra a las campañas, también entra la capacidad de condicionar gobiernos, decisiones públicas y estructuras institucionales. Señaló que eso termina contaminando la competencia democrática. Añadió que Morena no puede presentarse como reformador mientras, según él, se beneficia de esos esquemas.

Moreno fue más allá y sostuvo que la cercanía entre el gobierno y el crimen organizado no es una sospecha aislada, sino una realidad visible para amplios sectores nacionales e internacionales. Recordó que su postura sobre el carácter del oficialismo ha sido pública desde años atrás. Indicó que lo que antes se quería desestimar hoy se discute ya en otros espacios y foros. Aseguró que el PRI seguirá colocando este tema en el centro del debate.

Finalmente, el presidente del PRI afirmó que cualquier reforma seria tendría que blindar las elecciones contra el dinero ilícito y castigar sin excepciones la infiltración criminal. Señaló que eso no ocurrirá mientras Morena controle la agenda y siga negándose a tocar sus propias estructuras de financiamiento. Añadió que el país merece elecciones limpias y gobiernos libres de compromisos oscuros. Concluyó que la democracia no puede sobrevivir si el crimen termina financiando el poder.