El líder nacional del PRI analiza el deterioro en seguridad, economía y salud como un patrón sistemático de ejercicio del poder que ha vulnerado la estabilidad de las familias mexicanas.

En su columna de opinión publicada este 7 de febrero de 2026, Alejandro Moreno afirma que México atraviesa un momento histórico donde la realidad impide seguir utilizando eufemismos para describir la crisis nacional. El líder nacional del PRI sostiene que el cierre de empresas, la pérdida de empleos y la inseguridad desbordada no pueden catalogarse como “fallas técnicas” o simples “curvas de aprendizaje”. Para Moreno, estas situaciones son la manifestación de un patrón sistemático y una forma específica de ejercer el poder que define el desgobierno de Morena, alejándose de la narrativa oficial que intenta minimizar los impactos negativos en la sociedad.

Alejandro Moreno subraya que el deterioro económico actual no es una casualidad, sino el resultado de un entorno interno hostil caracterizado por la incertidumbre jurídica y la persecución fiscal selectiva. El priista puntualiza que cada negocio que cierra representa a familias que pierden su sustento, comunidades debilitadas y regiones que ven frenado su dinamismo productivo por regulaciones erráticas. Según su análisis, la sustitución de resultados por narrativa ha provocado que el poder adquisitivo en los hogares se erosione, enfrentando a las familias a un encarecimiento brutal del costo de vida que ya no puede ocultarse con propaganda.

En materia de seguridad, el presidente del PRI califica la situación como una “herida abierta” que trasciende la incapacidad operativa. Alejandro Moreno denuncia que existe una percepción social extendida sobre presuntos acuerdos con grupos criminales que han entregado territorios y economías locales, permitiendo que el crimen ocupe los espacios que el Estado ha renunciado a ejercer. Sostuvo que a esto se suma un esquema de corrupción que ya no es la excepción sino la regla, mencionando figuras como el “huachicol fiscal” y la opacidad en la gestión de recursos públicos bajo un discurso contradictorio de combate a los vicios del pasado.

Asimismo, Moreno Cárdenas destaca el fracaso de los denominados “proyectos faraónicos”, señalando que las obras multimillonarias que prometían desarrollo hoy presentan fallas estructurales y sobrecostos, derivando incluso en pérdidas humanas. El líder tricolor enfatiza que el sistema de salud refleja el rostro más doloroso de este abandono, con hospitales sin medicinas y personal trabajando al límite, convirtiendo el derecho constitucional a la salud en una promesa vacía para millones de mexicanos. Para el priista, la respuesta oficial de culpar al pasado ha dejado de ser una excusa válida ante la exigencia de responsabilidades del presente.

Finalmente, Alejandro Moreno concluye que México merece un modelo de gobierno basado en resultados y no en la concentración del poder o la politización de la administración pública. Manifestó que el orgullo de su partido radica en proponer una alternativa de orden y legalidad que rescate a las instituciones del desmantelamiento actual. Con este posicionamiento, reafirmó que el PRI se mantiene firme como la oposición que señala con claridad que Morena no se “equivoca” ocasionalmente, sino que desgobierna por diseño, urgiendo a una recuperación inmediata de la seguridad y el bienestar para todos los mexicanos.