El presidente nacional del PRI señala que el descarrilamiento del Tren Interoceánico es el rostro visible de una tragedia evitable, causada por la falta de transparencia, adjudicaciones directas y negligencia oficial.
En su más reciente análisis sobre la realidad nacional, el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno, lanzó una dura crítica contra la administración federal tras los recientes incidentes en el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec. Para el líder priista, lo ocurrido con el tren no es un simple accidente, sino la consecuencia directa de un sistema que ha priorizado la lealtad política y la opacidad presupuestal por encima de la seguridad técnica y la honestidad administrativa. “La corrupción en el Interoceánico es un espejo de la fatalidad: si no corregimos las prácticas que llevaron a este desenlace, seguiremos viendo tragedias disfrazadas de progreso”, afirmó contundentemente.
Moreno Cárdenas señaló que este proyecto, que prometía ser el motor del desarrollo en el sureste mexicano, se ha convertido en un monumento a la impunidad. Denunció que el uso excesivo de adjudicaciones directas y la entrega de contratos a empresas sin experiencia —pero cercanas al régimen— han comprometido la integridad de la obra. El líder tricolor advirtió que “cuando el poder se sube al tren de la opacidad, todo un país corre el riesgo de descarrilar”, subrayando que los recursos de los mexicanos se están malgastando en estructuras deficientes que ponen en riesgo vidas humanas.
El senador y presidente del PRI destacó que la narrativa de la “austeridad republicana” ha servido únicamente como pretexto para eliminar controles de fiscalización y auditoría. Alejandro Moreno exigió una investigación a fondo que no se limite a buscar “chivos expiatorios” entre los operadores, sino que alcance a los altos funcionarios responsables de la planificación y supervisión del proyecto. Para el priismo nacional, la soberanía y el desarrollo no pueden construirse sobre bases de corrupción que hoy, literalmente, se están cayendo a pedazos.
Finalmente, Alejandro Moreno reafirmó que el PRI no dejará de señalar el fracaso de una política de infraestructura basada en el capricho y no en el bienestar social. Aseguró que el partido dará la batalla para que se rinda cuentas por cada peso invertido en el Interoceánico, asegurando que los mexicanos merecen proyectos de calidad mundial y no simulaciones que terminan en desastres evitables. Bajo su liderazgo, el PRI se compromete a ser el vigilante de la transparencia, exigiendo que el gobierno deje de culpar al pasado y asuma la responsabilidad del presente catastrófico que ha generado.
