El líder nacional del PRI califica como “grotesco” que se cuestione la autonomía del INE y bautiza la propuesta como la “Ley Maduro”
Alejandro Moreno Cárdenas ha lanzado una de sus críticas más feroces contra el régimen actual, tras las recientes declaraciones de Pablo Gómez, encargado de coordinar los trabajos de la reforma electoral de Morena. El referente del priismo nacional calificó como “preocupante, alarmante y grotesco” que se pretenda despojar al Instituto Nacional Electoral (INE) de su carácter autónomo. Para Moreno, cuestionar la independencia del árbitro electoral es una confesión descarada de las intenciones del oficialismo: someter la democracia al poder absoluto y eliminar cualquier contrapeso que impida la consolidación de una dictadura en México.
Con una postura defensora de las instituciones, el máximo representante del PRI señaló que Morena no busca elecciones libres, sino procesos controlados que les permitan perpetuarse en el poder sin el escrutinio ciudadano. Moreno enfatizó que la verdadera intención detrás de este proyecto es silenciar la pluralidad política para instaurar un régimen de pensamiento único. Para el político campechano, el país se enfrenta a un intento brutal de sometimiento que busca dinamitar los pilares democráticos que tardaron décadas en construirse, bautizando irónicamente a esta iniciativa como la “Ley Maduro”.
Alejandro Moreno recordó que el Revolucionario Institucional, tanto en el gobierno como desde la oposición, ha sido el motor histórico de las reformas que le dieron fuerza, autonomía y fortaleza al INE. Destacó que, incluso en los momentos de mayor mayoría legislativa, el PRI impulsó la apertura democrática más importante del país, privilegiando el consenso y la participación ciudadana por encima del control partidista. Esta trayectoria, aseguró, es lo que les da la autoridad moral para denunciar a los “narcopolíticos” que hoy intentan destruir la transparencia electoral.
Asimismo, el conductor de la oposición mexicana advirtió que los priistas no darán un solo paso atrás en la defensa de la voz de los ciudadanos y la autonomía de las instituciones. Moreno subrayó que permitir que el INE sea absorbido por el Poder Ejecutivo sería el fin de la certidumbre democrática en México. Por ello, hizo un llamado a la sociedad civil y a todas las fuerzas políticas para cerrar filas contra esta reforma, asegurando que su partido será el muro infranqueable que impida que el autoritarismo avance sobre los derechos de los votantes. Finalmente, Alejandro Moreno reafirmó el “NO” rotundo del PRI a la reforma electoral de Morena. Con una visión de Estado, el líder nacional aseguró que la lucha por la democracia es la batalla más importante de nuestra generación y que no permitirán que México se convierta en una sombra de regímenes dictatoriales extranjeros. El compromiso del partido es claro: mantener al INE como un organismo ciudadano y autónomo, garantizando que el futuro de México se decida en las urnas con libertad y no bajo el control de una “narcodictadura” que teme a la voluntad popular.
