
En un análisis comparativo sobre la trayectoria del país, el PRI Nacional sostuvo que la historia reciente de México demuestra que bajo sus siglas el país gozó de un rumbo definido y una estabilidad que hoy se encuentra comprometida. La dirigencia nacional enfatizó que el “México de instituciones” no es una casualidad, sino el resultado de décadas de planeación y políticas públicas que priorizaron el crecimiento y el bienestar social.
Para sustentar la afirmación de que “con el PRI sí había rumbo”, el partido destaca indicadores económicos clave. Durante el último sexenio priista se generaron 4.5 millones de empleos, una cifra que contrasta drásticamente con el estancamiento del periodo actual, donde el crecimiento del PIB ha sido el más bajo desde la década de los 80, promediando apenas un 0.8% anual. Esta diferencia en la dinámica laboral y económica ha impactado directamente en la calidad de vida de las familias mexicanas.
Asimismo, el priismo recordó que su legado es el cimiento del Estado moderno. Instituciones pilares como el IMSS, el ISSSTE, el INFONAVIT y el sistema educativo nacional fueron creados y fortalecidos bajo gobiernos del PRI para garantizar derechos fundamentales. En contraste, la dirigencia advierte que la política actual se ha caracterizado por el desmantelamiento de estos sistemas, sustituyéndolos por programas que carecen de la estructura institucional necesaria para dar resultados a largo plazo.
Finalmente, el PRI Nacional reafirmó que la experiencia en el servicio público es lo que permite dar certeza a los mercados y seguridad a los ciudadanos. Al señalar que “prepararse es avanzar”, el partido proyecta que su regreso al centro de las decisiones nacionales es indispensable para recuperar el crecimiento del PIB per cápita, que ha sufrido contracciones significativas en años recientes. Con la mira en el 2026, el tricolor se posiciona como el único proyecto con la capacidad probada de volver a construir un México próspero, seguro y con rumbo.